Posted by on jun 12, 2014 in A PRUEBA, DÍA A DÍA | 3 comments

Cuando vimos esta bicicleta nos pareció sencilla pero linda, con una combinación de colores que nos gustó mucho. La Habanera es una bicicleta de entrada con componentes de buena calidad y una amplia combinación de colores.

Por Gabriela Ruiz Luna

DSC04293

Para empezar esta bicicleta de acero llega empacada y directo a tu casa vía paquetería, si bien no hay un piso de exhibición donde puedas verlas físicamente, te garantizamos que no recibirás malas sorpresas; eso sí, nuestra recomendación es que se la lleves a un buen taller para que la arme y ruede bien.

Si apenas traes la cosquillita de comprarte un bicicleta para explorar el piñón fijo, ésta puede ser la opción para ti, ya que la masa trasera es flip flop, así que si no te sientes cómodx en fijo, puedes cambiarla fácilmente.

DSC04371

Esta no es una bicicleta tan ligera, pesa 12 kg, aunque para ser acero no está nada mal; sin embargo esto se compensa con la velocidad que puedes alcanzar y el paso firme de la bicicleta. La arrancada cuesta un poco de trabajo, pero si normalmente tomas ejes o avenidas rápidas no vas a tener queja de ella. La geometría no es de Pista, es más bien tirándole a Ruta y es muy cómoda para rodar muchos km.

DSC04330

A diferencia de otras bicicletas de la categoría, el asiento que trae de línea es muy cómodo, sobre todo si eres chica y recorres distancias largas.

La Habanera de Fixie Ride sale de planta con un freno y con manillar de Ruta perfectamente encintado, tiene un precio competitivo y los componentes valen cada peso.

EVA TRIAY, Mucha Morra

DSC04350

-¡Acabo de verte en Taxqueña, ibas en una bici impresionante!
Así me dijo un amigo cuando rodaba la Habanera, de Fixie Ride. Es, además de impresionante, pasas como cuchillo en mantequilla sobre el asfalto. La Chula (como le puse) luce y se siente como el transporte ideal para el cotidiano día a día: para subir y bajar puentes, ir y regresar de Teotihuacán sin ningún problema; y, aunque no es la más ligera de las bicis, esa característica la vuelve estable en condiciones de lluvia e incluso en terracería ligeramente empedrada. De todas las situaciones en las que rodamos, la más difícil de ‘La Chula’ es dejarla ir.